15 FRASES PARA CALMAR A TUS HIJOS CUANDO ESTÁN ENFADADOS

Cuando estoy con mis hijas soy el padre más feliz del mundo hasta que de pronto sin ver por donde han venido los tiros, la situación dá un vuelco, la cosa se desmadra, empiezan los gritos y entramos en la jungla. ¿Te suena esta situación?

Tanto si tu hijo es de los que explota de golpe o de los que se van calentando hasta que explotan, descubre estas sencillas frases para reenfocar la situación y no salir todos echando humo!

Cómo padres es nuestro deber mostrar a nuestros hijos como acompañarlos en estos procesos y ayudarles a gestionar mejor esos arranques en futuras ocasiones, así que no me entretengo más y vamos al lío. Aquí las situaciones y una posible alternativa:

 

1.Cuando empiezan a chillar por enfado o pánico:

En lugar de “Se acabó! Me tienes frita ya eh”

Prueba: “Eiii, estoy aquí, a tu lado, te quiero, aquí estás a salvo” después de esto prueba de mantener un silencio y espera a ver cuál es la emoción que surge en él.

Ante un estado de pánico o enfado el cuerpo entra en un estado de estrés y causa inseguridad, asegurandoles que están a salvo debe calmarles hasta que les pase la emoción.

 

2.Cuando sobreactuan o tienen una sobrereacción ante una situación:

En lugar de “Quieres parar ya!!”

Prueba: “Uauu que emoción más grande estás teniendo verdad? Si fueras un monstruo de un cuento ¿Quién serias?

Así no solo tratamos de entrar en su monólogo interno con esa emoción sinó que la canalizamos para que sea él el que tome el control de su emoción.

 

3.Cuando parece que solo saben la palabra NO

En lugar de “Quieres parar de decir NO!”

Prueba: “Estás diciendo que No y te comprendo porque no te gusta, pero dime, ¿Cómo crees que podriamos hacerlo diferente?.”

Lo que tratamos es de crear un nuevo escenario en el que haya una nueva opción a negociar, decirle que lo entiendes rebaja el enfado y se entra en sintonia con ellos.

 

4.Cuando estamos ya al borde de un ataque de nervios:

En lugar de decirle: “Para ya que cuando explote te enteras!”

Prueba: “Mira! El verde es que estoy tranquilo, el amarillo que me estoy enfandado y el rojo exploto, estoy en el amarillo subiendo para el naranja, ¿tu en que color estas? ¿Qué podemos hacer para que volvamos juntos al verde?”

Dales la opción de expresarlo de un forma visual, en muchos casos les facilita expresar su estado emocional y cómo sentirse mejor.

 

5.Cuando no te deja hablar:

En lugar de decirle: “Ehh! Cállate! Que estoy hablando yo!!!”

Prueba: “Eiii… te quiero! Y has de saber que me gusta acabar de hablar cuando estoy hablando, ¿Que es tan importante que no puedo terminar mi frase?”

Se trata de reenfocar la situación hacia algo más saludable y expresar que para ti es importante acabar de hablar.

 

6.Cuando sigues mosqueándote y la cosa no funciona:

En lugar de decirle: “No puedo más contigo!!”

Prueba: “Estoy empezando a sentirme frustrado, así que voy a quedarme aquí sentado tranquilizandome”

Lo que hacemos es expresar nuestra emoción y la solución, de forma que él pueda modelarnos (los niños aprenden imitando) y así que en otra ocasión pueda hacerlo él también.

 

7.Cuando te molesta mucho:

En lugar de decirle: “Eres imposible!”

Prueba: “Vaya! Veo que estás pasando un momento complicado, vamos a resolver esto juntos”

Se trata de separar la conducta del niño de su identidad, el niño no es imposible, simplemente está pasando un mal momento, este ángulo marca la diferencia.

 

8.Cuando empieza a tirar cosas o juguetes:

En lugar de decirle: “Para ya de tirar cosas!!”

Prueba: “Cuando tiras los juguetes pienso que no quieres jugar con ellos, ¿Es esto lo que pasa?

Lo que hacemos es decirle algo de una forma no confrontativa, de esta manera le permitimos que nos conteste desde su perpectiva.

 

9.Cuando no quiere comer:

En lugar de decirle: “Cóme ya la cena o te vas a dormir sin comer!”

Prueba: “No estás comiendo, cómo podemos hacer este plato algo más declicioso para ti?

Probamos así de darle a él la responsabilidad de encontrar una solución.

 

10.Cuando se comporta mal o tiene comportamientos más infantiles:

En lugar de decirle: “Los niños grandes no hacen esto!”

Prueba: “Tanto grandes como pequeños a veces tienemos grandes emociones, prueba relajarte un poco y ya verás como te va pasando”

Decirle que los grandes no tienen emociones fuertes o que no se comportan como crios, seamos realistas, no es verdad. Si les decimos que no experimenten ese enfado o frustración, lo que hacemos es que no la transiten de una forma sana.

 

11.Cuando está muy agresivo y quiere pegar:

En lugar de: “Ni te atrevas a pegar!”

Prueba: “Está bien que te enfades, te enrabies y que chilles, pero no te voy a permitir que golpees, aquí hemos de estar todos seguros”

Lo que le mostramos siendo claros y directos con esto es que está bien la emoción, pero la acción no.

 

12.Cuando no quiere hacer algo como cepillarse los dientes:

En lugar de: “Que te digo que te cepilles los dientes ya!”

Prueba: “A ver, con quién empezamos a cepillar los dientes hoy, primero a tu “osito” o empezamos por ti?”

De esta forma le damos el control de la situación a él, siente que el puede decidir y no le damos otras alternativas.

 

13.Cuando tienen la habitación destrozada:

En lugar de: “De aquí no sales hasta que esto esté arreglado!”

Prueba: “Buff! Vaya lio hay aquí montado! Que tal si empezamos a recoger la habitación, mira empezamos juntos por esta esquina”

Lo que hacemos es reducir la gran traea de arreglar toda la habitación y por el contrario llevamos la atención a una pequeña parte, la esquina, de esta forma parece más fácil y es la excusa para empezar la acción.

 

14.Cuando no para de quejarse:

En lugar de: “Pero quieres parar de una vez de quejarte!!”

Prueba: “Ok! Te escucho, ¿Cuál es tu solución al respecto?”

En esta ocasión nuevamente volvemos a poner la responsabilidad sobre él, pero recuerda que no hay respuestas erroneas, ayudale a encontrar la perfecta.

 

Bonus para padres con niveles avanzados de paciencia!

15.Cuando estás ya harto y quieres mandarlo a tomar viento:

En lugar de: “Ya está bien!! A tu habitación!!”

Prueba: “Ok, me voy a quedar aquí a tu lado hasta que estés listo para darme un abrazo.”

El aislamiento le da el mensaje de que hay algo mal en él y que debe retirarse, al darle el mensaje que te vas a quedar hasta que él esté listo, le damos el mensaje de que estarás siempre a su lado, especialmente cuando lo necesite.

 

Pues hasta aquí algunas de las situaciones más comunas que nos podemos encontrar con nuestros hijos, si hay alguna que falta no dudes en preguntarla en la parte de los comentarios y probaré de darte una respuesta! Me encantará saber de ti y si te han funcionado.

Hasta pronto!

 

Fuentes e inspiración:

Propia experiencia.

Positive Parents

IbTimes.co.uk

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SOBRE MARC

Hola, soy Marc! Coach y terapeuta Gestalt apasionado por el desarrollo personal, el autoconocimiento y el mundo interior. Aquí encontrarás recursos, herramientas y textos escritos con la intención de mejorar tu bienestar y calidad de Vida. Espero disfrutes de los textos tanto como yo escribiéndolos para ti. Y aunque no tengo todas las respuestas, soy feliz compartiendo mi viaje contigo!

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